Lo que comemos influye notablemente en el nivel de salud y bienestar a lo largo de toda nuestra vida, pero aún más a medida que envejecemos. La buena noticia es que la alimentación es un factor que podemos modificar para el propio beneficio y que, incluyendo ciertos alimentos con propiedades antienvejecimiento, podemos construir una dieta para la
longevidad.

Relación entre la dieta, la salud y el envejecimiento

Gracias a los importantes avances médicos, la esperanza de vida ha aumentado notablemente en los últimos años, siendo España el país que cuenta con la edad media de vida más elevada en el continente europeo. La esperanza de vida de los españoles es de 83 años, conforme a lo reportado en el “Informe sobre el Estado de la Salud en la Unión Europea 2017”.
La principal causa de muerte en España y en toda Europa corresponde a las enfermedades cardiovasculares y al cáncer. La dieta saludable cumple un rol primordial en la prevención y tratamiento de las primeras y también en la disminución del riesgo de desarrollar ciertos tipos de cáncer, por ejemplo, el de mama, colon y riñón. Pero, además, una alimentación sana puede retrasar el envejecimiento y mitigar los efectos del paso del tiempo sobre el cuerpo y la mente. Si bien el envejecimiento es un proceso normal, inevitable y progresivo, es distinto en cada persona. La edad cronológica de dos individuos puede ser la misma pero su edad biológica (edad del cuerpo) y/o su edad psicológica (edad según cómo se siente una persona) pueden ser muy diferentes. De aquí surge la importancia del estilo de vida saludable no solo para vivir más años, sino también para vivir mejor: sin enfermedades, activos, integrados socialmente y manteniendo la capacidad funcional al máximo posible.

El estudio de las Zonas Azules

Dan Buettner, un periodista y explorador estadounidense, identificó las zonas del mundo con las poblaciones más longevas y las denominó “Blue Zones” (Zonas Azules). Estos hallazgos fueron plasmados en el artículo titulado “Secrets of Long Life”, que se publicó en National Geographic Magazine en 2005, y tuvo una gran repercusión. La denominación “zonas azules” surge a raíz del trabajo de Michel Poulain, un demógrafo belga que estudió las comunidades con las personas más añosas y saludables, y las señaló en color azul en un mapa. Las primeras regiones coloreadas de azul fueron Cerdeña (Italia), Okinawa (Japón), Loma Linda (Estados Unidos), Icaria (Grecia) y Nicoya (Costa Rica).

¿Cómo es la dieta de las personas que habitan en las “Zonas Azules”?

Tanto Michel Poulain como Dan Buettner realizaron numerosas entrevistas a personas centenarias que habitaban en las zonas azules, tan distantes unas de las otras, y encontraron ciertas coincidencias en la dieta:

  • Predominio de alimentos vegetales: legumbres, cereales, tubérculos, frutos secos, frutas, semillas, verduras y hortalizas. Idealmente, estos vegetales son orgánicos, incluso cultivados en la propia huerta del hogar.
  • Consumo muy reducido de carnes rojas (de ternera, de cerdo, de cordero): unas 5 a 7 veces al mes.
  • Ingesta nula o muy ocasional de alimentos procesados y ultraprocesados: golosinas, galletas dulces rellenas, productos de repostería, snacks (papas fritas de bolsa, palitos salados, chizos, puflos), fiambres, embutidos, conservas, aderezos, refrescos, sopas y
    caldos comerciales, productos congelados precocidos, comida basura, cereales de desayuno azucarados.
  • Consumo moderado de alcohol: de 1 a 2 copas de vino al día, con las comidas.
  • Incorporación de grasas saludables insaturadas a diario: pescados, aceite de oliva extra virgen, aguacate, frutos secos y semillas.
  • Las bebidas que más se consumen son el agua y el té.

¿Una dieta saludable es la clave para vivir 100 años?

Los investigadores no pudieron definir cuál es el factor exacto responsable de la longevidad, sino que concordaron en que es una combinación de los siguientes elementos:

  • Llevar una dieta saludable y con abundancia de productos frescos, naturales y orgánicos.
  • Estar en movimiento naturalmente.
  • Construir relaciones positivas con la familia y amigos.
  • Cultivar la espiritualidad.
  • Respetar y venerar a los ancianos de la comunidad.
  • Tener un buen sistema de atención primaria de la salud.
  • Dormir 8 horas por día y gozar de una buena calidad del sueño.
  • Tener proyectos y metas de vida, incluso en edades avanzadas.
  • Pasar tiempo en entornos saludables, lo cual incluye la protección del medio ambiente.
  • Reducir los niveles de estrés diario.

Como se puede apreciar, los investigadores no le atribuyeron ningún papel crucial a la genética, sino que todos los factores mencionados anteriormente son una ELECCIÓN y son MODIFICABLES. Por lo tanto, toda persona que lo desee puede tener un estilo de vida que promueva la longevidad.

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Alimentos y envejecimiento: ¿Cómo es la dieta de las personas  más longevas?
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Alimentos y envejecimiento: ¿Cómo es la dieta de las personas más longevas?
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