El Tahín o Tahini, es una esencia de semilla de sésamo, considerado como uno de los alimentos más populares en Israel y uno de los ingredientes fundamentales dentro de la gastronomía árabe.

El Tahín es de hecho una pasta ligeramente amarga que usualmente se adelgaza con líquido para que adquiera una consistencia y complemente el sabor en prácticamente cualquier plato dulce o salado.

Historia del Tahín

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Con frecuencia muchas personas se refieren al Tahín o tahini como “mantequilla o pasta de sésamo”; se trata del producto de las semillas de sésamo tostadas que llegó a Israel a través de la antigua Persia, en donde solían llamarlo “ardeh” o “comida santa”.

Por su nobleza, el sésamo y sus derivados como los aceites y el Tahín, se mantuvieron en el dominio de la aristocracia por muchos siglos, extendiéndose su popularidad en toda India, Oriente Medio, Asia y África.

En aquellos tiempos el sésamo era tan preciado que en la antigua Asiria, se dice que las semillas eran negociadas como si se tratara de plata.

En la antigüedad, los griegos utilizaban el sésamo como alimento, pero también le daban un uso medicinal. Incluso Hipócrates alguna vez habría destacado al sésamo por su alto valor nutricional.

En la medicina tradicional de la India, la semilla de sésamo esta clasificada como “sáttivico” o puro, ya que nutre y construye tanto el cuerpo como la mente y el alma. Incluso hay muchas leyendas asiáticas en las que hablan de las semillas de sésamo como un símbolo de inmortalidad.

Durante la Segunda Guerra Mundial se decía que los aviadores turcos tenían capacidades físicas y mentales por encima de sus homólogos de otros países. En aquel entonces se mencionó que una dieta diaria a base de Tahín, era muy probablemente la fuente de su resistencia y concentración.

El Tahín es conocido por su alto contenido de proteínas, vitamina B, además de ácido fólico y hierro, todos ellos, nutrientes que son particularmente importantes en la dieta de las mujeres a cualquier edad.

Se sabe que el Tahini de sésamo tiene un alto contenido de vitamina E, la cual frecuentemente llaman “la vitamina de la fuente de la juventud”, que cuando se obtiene a partir de fuentes de alimentos, se asocia con la función cerebral en los adultos mayores. Además el tahini es un alimento muy nutritivo, aportándonos una gran cantidad de grasas insaturadas, entre ellas la lecitina (que ayuda a regular los niveles de colesterol), hierro, proteínas, zinc y destacando sus altos niveles de calcio.

Lo más recomendable es que se obtengan nutrientes de los alimentos siempre que sea posible; la vitamina E, por ejemplo, es soluble en grasa. Esto significa que tenemos que consumir solamente las grasas que la lecitina proporciona de tal manera que la vitamina E pueda ser absorbida adecuadamente por nuestro organismo.

Debido a que es fácil de digerir, el Tahin esta considerado como una fuente de proteína ideal para las personas que tienen sistemas digestivos débiles, pero también es altamente recomendable para todas aquellas personas que tienden a ser muy activas o que incluso practican algún deporte o actividad física importante ya que el Tahín también es una fuente rápida de energía. Por esta razón, los expertos en macrobiótica recomiendan su consumo, junto con una alimentación sana y equilibrada.

Una crema a base de sésamo muy común en la cocina árabe, donde es un ingrediente básico en platos como el hummus o falafel.

Otra de las características del sésamo es su poder energizante y reconstituyente muscular, destacando también su poder alcalinizante.

Es sin dudar una buena alternativa a la mantequilla o la margarina de la tostada de a mañana, aunque se utiliza en un sin fin de platos, mezclándolo con patés, añadiéndolo a aderezos de ensalada, en una rebanada al desayunar.

Eso si, hay que tener en cuenta que el tahín es un alimento que también contiene muchas calorías, así que también tenemos que tener cuidado con el, e ir tomando sin abusar.

Como hacer Tahini

Ahora vamos a hacer tahín en casa, para ello tan solo necesitaremos sésamo, agua y una pizca de sal si se le quiere añadir:

  1. Lavamos bien las semillas de sésamo, para limpiar así las pequeñas impurezas que pueden tener.
  2. Secamos las semillas, y las ponemos a tostar al fuego. Aquí nuestro olfato nos dirá cuando este listo, ya que el aroma del sésamo tostado es inconfundible.
  3. Y ahora toca el,proceso más delicado, el del moler el sésamo durante horas con el suribachi hasta hacer una pasta, que esta será el tahín.
  4. Otra opción es introducirlo en una mini primer o batidora, en este caso hay que ir añadiéndole agua para ir consiguiendo una textura cremosa.

Como ves, para hacer tahín no es más que necesario que dedicarle un poco de tiempo, aún así, para todos aquellos que no tenéis tiempo o que preferís no meteros en la cocina, podéis comprar tahin ya hecho en cualquier herbolario o tienda ecológica, os recomendamos eso antes que comprar tahini en Mercadona.

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