Cuando se hace referencia a la alimentación macrobiótica se está hablando de una doctrina creada en al año 1957 por el japonés Georges Ohsawa que se centra en un conjunto de normas así como consejos que se encuentran principalmente orientados a lograr una vida duradera y saludable a través de una alimentación sana, equilibrada y nutritiva. La alimentación macrobiótica es sinónimo de salud, equilibrio y bienestar, tanto interior como exterior.

Cuando dentro de la alimentación se fusionan conceptos como equilibrio, salud y bienestar se puede afirmar que se está siguiendo una alimentación sana, una alimentación adecuada que cuida del organismo y de su funcionamiento al detalle, permitiendo alcanzar la máxima serenidad. Es interesante destacar que los grandes pilares de la dieta macrobiotica son los cereales integrales y los cereales de origen biológico, como el maíz, el trigo, la cebada o el arroz. Dichos alimentos saludables pueden ser presentados o cocinados en diferentes formas como cocidos, guisados o en sopa.

Las verduras, las hortalizas, los aceites vegetales, las algas marinas y la soja también son alimentos que entran dentro del grupo de alimentos macrobióticos. Los seguidores de la dieta macrobiótica afirman que una dieta que logra nutrir mente y organismo es eficaz para poder combatir cualquier tipo de patología del organismo. Por otro lado, mencionar que muchas de las personas que siguen esta dieta consiguen perder peso eficaz y rápidamente, y siempre de manera saludable.

7 Beneficios de una Dieta Macrobiótica

La alimentación macrobiótica aporta infinidad de beneficios al organismo, ya que no sólo se trata de alimentos naturales libres de colorantes y conservantes añadidos, sino que su alto poder nutricional y sus formidables propiedades contribuyen a mantener intacta la salud del organismo. Entre los 7 beneficios más destacables merecen especial mención los siguientes:

  • Beneficio 1. Energía: Este tipo de dieta ayuda a proporcionar mayor energía, fuerza y vitalidad al organismo.
  • Beneficio 2. Regularidad: El consumo de comida macrobiótica te ayudará a ir con regularidad al cuarto de baño cada día, evitando de este modo que entren toxinas en el organismo con motivo de digestiones excesivamente largas.
  • Beneficio 3. Menor acidez: Esta dieta te ayudará a mantener el pH adecuado de tu cuerpo (7’35), evitando que se produzcan rigidez muscular, inflamación y una mala absorción de los alimentos.
  • Beneficio 4. Pérdida de peso: Esta dieta contribuye a la pérdida efectiva de peso, logrando que el cuerpo encuentre su peso ideal de manera completamente automática.
  • Beneficio 5. Calma: La ingesta de los alimentos que se encuentran dentro del grupo macrobiótico ayudan a combatir el estrés del día a día.
  • Beneficio 6. Estabilidad: El alto consumo de azúcar de la sociedad actual da lugar a cambios bruscos en los niveles de azúcar en sangre, repercutiendo negativamente en el estado de ánimo. La alimentación macrobiótica mantiene estables los niveles de azúcar en sangre, ayudando a mantener un estado de ánimo estable.
  • Beneficio 7. Claridad mental: El cerebro funcionará mejor o peor, con mayor o menor claridad, dependiendo de la calidad de los alimentos que se ingieran, por lo que se puede afirmar que los alimentos naturales macrobióticos favorecen el buen funcionamiento del cerebro, y del organismo en general.

Alimentos Permitidos en la Alimentación Macrobiótica

Resulta conveniente conocer cuáles son aquellos alimentos macrobióticos, cuya ingesta está permitida en la dieta macrobiotica. Entre los alimentos básicos cabe destacar:

  • Cereales integrales: Deben ser el 50% del total de los alimentos que se ingieran diariamente. Son aconsejables: arroz, centeno, cebada, cuscús, arroz, trigo, avena, maíz, entre otros. Se recomienda que los cereales sean integrales, orgánicos y en grano. (Si quieres saber la diferencia entre lo cereales integreales y los refinados pincha aquí.)
  • Vegetales y hortalizas: Los mismos deberán ser ingeridos hasta completar el 25% del total de los alimentos ingeridos de manera diaria. Se aconseja que sean cocidos y ecológicos.
  • Legumbres: Las legumbres se podrán consumir hasta alcanzar un 15% de la alimentación diaria ingerida.
  • Sopas: Solamente pueden ingerirse si se les añaden algas o vegetales, con un límite dos tazas de sopa diarias.
  • Proteínas animales: Únicamente se permite la ingesta de carnes blancas sin piel como el pollo o el pavo de manera excepcional, o bien el pescado blanco un máximo de dos veces por semana.
  • Fruta: Resulta ideal consumirla seca y cocida, y en ocasiones ingerirla fresca.
  • Huevos: Solamente se permiten los huevos ecológicos y en tal caso, de manera ocasional.
  • Líquidos: Solamente deben ser ingeridos después de las comidas, pero nunca durante la ingesta de alimentos, bebiendo despacio y sorbo a sorbo. Lo ideal es ingerir agua tibia, té o café de cereales.

Es decir, que aquellos que deciden incluir la alimentación macrobiótica en su dieta deben tener en cuenta que la misma debe estar compuesta por:

  • 50%- 60% de cereales
  • 20-25% de hortalizas y cereales
  • 5-10% de legumbres y algas
  • 5% de sopas y semillas

Alimentos Prohibidos en la Dieta Macrobiótica

Aquellos que deseen cuidar cuerpo y mente ingiriendo alimentos macrobióticos deberán tener en cuenta el siguiente listado, en el cual se exponen cuáles son aquellos alimentos que están prohibidos en la dieta macrobiótica:

  • Grasas animales
  • Carnes rojas
  • Azúcares, dulces y derivados
  • Frutas tropicales y zumos
  • Productos lácteos
  • Harinas
  • Alimentos refinados
  • Condimentos y especias (picantes o fuertes)
  • Berenjenas, patatas y tomates
  • Alimentos con conservantes y colorantes
  • Alimentos cultivados con abonos químicos
desayuno macrobiotico

 

Filosofía de la alimentación macrobiótica

Resulta más que evidente que la calidad de los alimentos consumidos influye directamente sobre la calidad de vida de la persona, de ahí la importancia del consumo de alimentos macrobióticos.  La filosofía resulta más que clara:

  • Ingerir sólo aquellos los alimentos que hayan sido poco o nada manipulados
  • Masticar lenta y concienzudamente cada bocado
  • Comer únicamente cuando se tiene hambre y la cantidad adecuada
  • Ingerir alimentos naturales, locales y de temporada
  • Conviene comer las verduras en caliente
  • Ingerir los alimentos con calma y sin estrés
  • Evitar la ingesta de aquellos alimentos que apenas aportan nutrientes, vitaminas y minerales

Un aspecto importante es elegir siempre los alimentos a ingerir en función del clima, la estación del año y el estado de salud de la persona. Es destacable mencionar que este tipo de alimentación induce a la alimentación saludable y equilibrada, alimentación que cuida del bienestar y buen funcionamiento del organismo. Destacar que llevar una alimentación sana  se convertirá en un perfecto aliado para mantener tu salud.

¿Te animas a probar la alimentación macrobiótica?