Vivimos en una sociedad en la que el bombardeo de publicidad y el bajo precio de la comida basura, los alimentos refinados, las grasas y frituras o los edulcorantes químicos nos han acostumbrado a mal comer y llevar un ritmo de vida muy poco sano.

La dieta alcalina (o dieta del PH) es una opción muy recomendada para contrarrestar los efectos de esa mala alimentación, pues sirve para purificar tu cuerpo, alcalinizar tu sangre y mantener tu salud en un estado óptimo. Es muy rica en vegetales crudos, recetas de sencilla preparación y supone un estilo de vida que puede traerte infinidad de beneficios.

Pero, antes de entrar en profundidad en las características de esta dieta, consideramos importante explicar lo que son el PH y la alcalinización o acidificación sanguínea, conceptos clave para que comprendas  en qué consiste la alimentación del equilibrio.

Los niveles de PH, la alcalinización y la acidificación

El PH (Portencial de Hidrógeno) es la medida de concentración de hidrógeno en una solución, en este caso tu sangre. Se mide en una escala que va de 0 (muy ácido) a 14 (muy alcalino), siendo 7 el punto intermedio o de equilibrio y 7.35 el nivel más o menos normalizado.

escala de ph en el cuerpo

Los alimentos que liberan ácidos, al ser ingeridos y metabolizados por tu organismo, son los llamados acidificantes. Al consumirlos, disminuyen el PH y lo sitúan bajo el punto de equilibrio, volviendo la sangre más ácida y convirtiéndola en un medio propicio para que tu organismo tenga posibilidades de enfermar.

Por otra parte nos encontramos con los alimentos alcalinizantes, los cuales aumentan el PH de la sangre, facilitando la oxigenación, una nutrición apropiada y la purificación interna de tu cuerpo.

El PH de la sangre es ligeramente alcalino, es decir: contiene poco hidrógeno. Y la forma más sencilla de nivelarlo es a través de una alimentación sana y adecuada

La dieta alcalina se basa principalmente en alcalinizar la sangre para fortalecer y sanar el organismo, favoreciendo un cuerpo en armonía y energía limpio y nutrido de forma adecuada.

Según el Dr. Ragnar Berg, pionero en la investigación de alimentación alcalinizante, para mantener la salud y disfrutar de una buena digestión, un 85% de tu dieta debería estar compuesta por alimentos alcalinizantes y solo un 15% por acidificantes.

Si la función de tu PH es óptima, disfrutarás de:

  1. Buena energía.
  2. Un sistema muscular y nervioso calmado.
  3. Una buena digestión y tránsito intestinal.
  4. Vitalidad física, mental y espiritual.

Pero, como hemos dejado entrever anteriormente, no se trata solo de mantener una buena alimentación. Y, si quieres tener un cuerpo equilibrado y una salud óptima, tienes que cuidar el estado en que consumes los alimentos (relajado o estresado), cómo los masticas, la forma en que los combinas y tu estilo de vida. Puedes averiguar cual es tu ph gracias a los medidores de Ph que puedes comprar, así tener una ligera idea de como se encuentra tu organismo.

Es recomendable hacer deporte, descansar adecuadamente y mantener emociones y estados de ánimo positivos, pues esto también afecta a la alcalinización o acidificación de la sangre.

Síntomas del exceso de acidez en tu organismo

 Si los niveles de PH de tu organismo son bajos, tu sistema nervioso central se verá afectado de manera negativa y podrías sufrir constantes dolores de cabeza, trastornos del sueño, depresión muscular y dolores generalizados, procesos de pensamiento lentos, tensión en las zonas del cuello y los hombros, molestias en el estómago, naúseas o vómitos.

Para evitarlo, solo tienes que llevar una vida sana y mantener los niveles de PH correctamente balanceados.

¿Qué alimentos debes incluir en tu dieta?

 Como hemos citado anteriormente, a pesar de que existen varias causas que propician el desnivel ácido-alcalino, debes tener en cuenta que la dieta es el factor principal y la mejor herramienta para regularlo y evitar los molestos síntomas de exceso de acidez. Es por esto por lo que, a continuación, te ofrecemos un listado de alimentos de cada categoría.

Alimentos alcalinizantes

 Todos estos alimentos contienen los minerales alcalinos principales: calcio, magnesio, sodio, hierro y potasio.

Mayoritariamente, son los vegetales de color verde y se recomienda consumirlos en crudo: lechuga, apio, acelga, espinaca, rúcula, repollo, col rizada, brócoli, jengibre, pepino, algas marinas como la clorélla, el té verde, las bayas de goji, elensalada alcalino reishi (un hongo muy utilizado en la cocina China), la maca (tubérculo procedente de Perú), cereales en granos como el amaranto, la quinoa, el arroz integral, trigo sarraceno o el mijo.

Y, además, se incluyen en este listado la mayoría de frutas maduras: higos, (a excepción de las ciruelas y los arándanos, que acidifican) y las hierbas medicinales como el diente de león, el pan d’arco o la uña de gato, que te ayudarán a reducir la inflamación interna.

Cabe destacar que el limón, a pesar de su sabor ácido, es uno de los alimentos más alcalinizantes que existen.

Alimentos acidificantes

 Para mantener un equilibrio, deberías evitar el consumo excesivo de carnes, proteínas, grasas, lácteos pasteurizados y quesos, azúcar blanca, cebolla, ajo, arándanos o ciruelas, semillas de sandía, fruta no madura, gaseosas, café, alcohol, harina blanca, frituras, chocolate, arroz, vinagre, huevos, alimentos fermentados y aceites vegetales.

Ten en cuenta que ingerir un solo alimento acidificante no te hará enfermar. Lo negativo es el consumo excesivo. Pero siempre es mejor mantener un equilibrio y contrarrestar sus efectos negativos con una alimentación de base alcalina.

La importancia del agua

 Algo muy importante para esta dieta es el consumo de agua. Para hidratarte y recibir otros muchos beneficios, se recomienda que bebas de 6 a 8 vasos al día. Pero no todas las aguas son buenas.

La mayoría de los expertos recomiendan ponerle al agua una pizca de sal marina o Himalaya. Pero también puedes fabricar tu propia agua alcalinizante de una forma muy sencilla.

Solo tienes que llenar una jarra de agua, añadirle un limón cortado en 8 trozos y una pizca de sal marina o Himalaya. A continuación, resérvala durante 12 horas a temperatura ambiente. A la mañana siguiente, toma 1 vaso antes de desayunar.

Y ahora que sabes que la salud se consigue fácilmente a través del buen equilibrio y en qué consiste esta dieta purificadora y alcalinizante, ¿te apuntas a un estilo de vida saludable?