La sopa de miso es un plato nutritivo y fácil de elaborar que brinda numerosos beneficios para la salud.  

No dejes de leer este artículo para conocer más acerca de esta receta japonesa que se ha extendido a diversas partes del mundo.  

¿Qué es el miso? 

El miso es básicamente soja fermentada durante aproximadamente 3 días (72 horas). Para elaborar la pasta de miso tradicional, los granos de soja son inoculados con un fermento que consiste en una mezcla de un microorganismo (llamado koji-kin) y un cereal (trigo o arroz).  

La pasta de miso tiene un sabor salado debido a que se utiliza sal marina en su elaboración y es utilizada como aromatizante-saborizante en numerosas recetas, entre ellas, la sopa de miso 

Una cucharada sopera de esta pasta de soja fermentada contiene poco más de 30 calorías, y es una fuente de proteínas, carbohidratos complejos, fibra y minerales. Además, debido a los microorganismos utilizados en la fermentación, este alimento es un probiótico, y como tal, resulta muy beneficioso para la salud.   

 

¿Cómo se elabora la sopa de miso? 

Existen muchas variantes de la sopa de miso, ya que se pueden utilizar diversos vegetales y tipos de miso (de arroz, de soja, de cebada, etc.) para elaborarla.  

Aquí presentamos una receta sencilla y rápida que puedes preparar con pasta de miso lista para usar que puedes encontrar en Ecoalgrano.

Ingredientes (para 2 porciones):  

  • ½ litro de agua 
  • 2 cucharadas soperas de pasta de miso (aproximadamente 40 gramos) 
  • Alga wakame (aproximadamente 1 tira) 
  • Vegetales: ½ cebolla mediana picada, 1 zanahoria chica en rodajas finas, 1 rama de apio picada y ½ calabacín cortado en cubos muy pequeños.  
  • 60 gramos de tofu, cortado en dados 

Elaboración:  

  1. Remojar la tira de alga wakame en el medio litro de agua, aproximadamente durante 2 horas. Luego, se debe retirar el alga del agua y cortarla muy finamente. 
  1. Colocar el agua y los vegetales en una olla. Llevar a ebullición y cocinar durante 10 minutos.  Agregar el alga y el tofu y continuar la cocción por 2 minutos más.  
  1. Apagar el fuego.  
  1. En un recipiente, mezclar la pasta de miso con un poco del caldo de la preparación anterior y disolverla muy bien. Añadirla el caldo con pasta de miso a la olla, revolver bien y servir la sopa caliente.  

Aclaración: la pasta de miso se agrega al final de la cocción para evitar que se caliente demasiado y, como consecuencia, pierda sus propiedades nutricionales y medicinales.  

La sopa de miso puede ser ingerida en cualquier momento del día, pero lo ideal es tomarla en el desayuno o con la comida del mediodía.  

 

Beneficios para la salud de la sopa de miso 

El consumo regular de sopa de miso trae numerosos beneficios para la salud. Incluso muchas personas que evitan ingerir soja (y sus derivados) por considerarla perjudicial a raíz de su origen transgénico y de la presencia de antinutrientes, incorporan la pasta de miso a su dieta. Esto debe a que el miso está compuesto por soja fermentada y el proceso de fermentación mejora la digestibilidad y eleva su calidad nutricional.  

Estos son las principales ventajas de tomar sopa de miso: 

  • Regula la función intestinal: el miso es un probiótico ya que contiene bacterias “buenas” que promueven la salud del intestino y previenen tanto el estreñimiento como la diarrea. El equilibrio de la flora intestinal también ayuda a reducir la sintomatología del síndrome de intestino irritable.  
  • Aporta muchos minerales: este alimento es rico en cobre, fósforo, manganeso y zinc, los cuales son esenciales para que el organismo funcione apropiadamente. En la soja sin fermentar, estos minerales no pueden ser aprovechados debido a la presencia de antinutrientes que inhiben su absorción a nivel intestinal.  
  • Fortalece el sistema inmune: los probióticos presentes en la pasta de miso son beneficiosos para elevar las defensas del cuerpo y aumentar la resistencia a diversas enfermedades, entre ellas, las infecciones.  
  • Es libre de lactosa: este probiótico no contiene lactosa por lo cual todas las personas pueden aprovechar sus propiedades. Esto no sucede en el caso del yogurt o de los quesos con probióticos que no pueden ser consumidos por personas intolerantes a la lactosa, ni por aquellas que sufren de alergia a la proteína de la leche de vaca.  
  • Mejora la digestión y reduce la hinchazón y los gases: estos beneficios a nivel digestivo también se deben a los microorganismos presentes en el miso que equilibran la flora bacteriana. La fermentación también aumenta la digestibilidad de este alimento. 
  • Protege a las células del daño oxidativo: esta pasta fermentada es alta en antioxidantes, los cuales neutralizan a los radicales libres que dañan a las células y provocan envejecimiento y enfermedad, entre ellas, el cáncer y la patología cardiovascular.  
  • Promueve la salud del corazón: esto se debe a que el consumo frecuente de sopa de miso se ha asociado con cifras más bajas de colesterol “malo” (LDL) en sangre y con valores inferiores de tensión arterial.